| carreteras de Illinois; tarde |
[20 Nov 2013|09:59pm] |
Me acomodé mejor en mi asiento en silencio, notando como la carretera por la que conducía estaba completamente tranquila, tomé un sorbo de la cerveza que tenía apoyada entre las piernas y, volviéndola a poner en el mismo sitio, miré a Dane, quién estaba a mi lado sentado de copiloto.
Habíamos venido hasta aquí por que el padrastro de Dane le había comentado que nos reuniríamos con Náyade en casa de Johanna y Charlotte, a quién no había tenido el placer de conocer. Suponía que mi amigo estaría algo nervioso porque no habíamos visto a Náyade desde hacía más de un año, casi dos, dado por difíciles y complejos problemas de trabajo el padrastro de estos nos había mandado a la otra punta del país, por eso mismo la relación de estos dos tuvo que romperse más por decisión de ella que de él, pero el pobre crío había estado incluso pensando en ella más aún de lo que hacía antes.
Carraspeé un momento y mirando a la carretera un momento le volví a mirar a él.
- Te noto algo tenso .- comenté dejando ver una pequeña sonrisa.- Parece que te ha dado un rigor mortis.
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| Hillsdale, Illinois; calles del pueblo; mañana |
[07 Dec 2012|10:24pm] |
Mi viaje para dar con el paradero de Damon me había traido hasta Hillsdale, un pequeño pueblo de Illinois que no tenía demasiado de distinto con respecto a Mystic Falls; a primera vista parecía tratarse de pueblo tranquilo con gente amigable y modestas viviendas, salvo alguna que otra que debía de pertenecer a la clase alta de este lugar. Si al final resultaba que tanto mi hermano como Katherine se encontraban aquí, era obvio que no querían distanciarse mucho de su estancia en Mystic Falls.
Subí una pendiente con una serie de casas a ambos lados que llevaba hasta una gran plaza con una fuente justo en el medio, donde había algunos jóvenes reunidos hablando entre ellos despreocupadamente. Distinguí varios establecimientos cerca y una cafetería con algunas mesas en el exterior donde también había gente charlando, desayunando, o simplemente leyendo. En ese momento fui consciente de que había llegado hacía poco más de una hora y aún no había cruzado palabra con nadie para tratar de averiguar si Damon estaba aquí. A decir verdad había estado pensando en Elena la mayor parte del tiempo, supuse que debido a que las similitudes de ambos pueblos me recordaban inevitablemente a ella, aunque por otro lado, también era obvio que la quería demasiado como para poder elegir cuándo sacármela de la cabeza.
Avancé hasta el centro de la plaza y escudriñé alrededor fijándome en las personas que estaba en la calle en ese momento, prestando especial atención a una chica rubia de grandes ojos verdes que estaba comentándole muy animada a otra chica de pelo castaño y rostro redondeado sobre "la cantidad de chicos guapos que habían llegado últimamente al pueblo". Pensé que podría serme de ayuda y me dirigí hacia ellas, cuando de repente alguien salió de imprevisto de uno de los locales y estuve a punto de chocar con ella, pero aunque pude esquivarla, la chica en cuestión se llevó un buen susto y el libro que llevaba en las manos se le cayó al suelo. Apreté los labios con un gesto de arrepentimiento y recogí el libro, cediéndoselo luego mientras la miraba fijamente a sus ojos castaños.
- Lo siento mucho, estaba distraído y no me di cuenta por donde iba. - mentí en un tono de voz tranquilo aunque mi disculpa era sincera, aún escuchaba su corazón latiendo aceleradamente contra su pecho - Espero no haberte asustado demasiado.
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| Sterling, Illinois; calles del pueblo; noche |
[07 Aug 2012|08:16pm] |
Llegué con Kyle a uno de los pueblos vecinos, tal y como habíamos dicho, para celebrar nuestro reencuentro. Me las apañé como puede para convencerle de venir concretamente a Sterling, poniendo excusas tales como que nunca lo había visitado y que me interesaba probar a las chicas de aquí. Obviamente aquello era mentira; sí que había estado antes aquí, varias veces de hecho, y sólo había una chica que me interesase en este sitio. Le dije a mi mejor amigo que nos separásemos durante un rato para cubrir más terreno, y aproveché para hacerle una visita a mi pequeña amiga. En realidad me daba algo de pena mentirle al pobre Kyle, pero sabía que si le hablaba de ella se descojonaría de mí y quería mantener mi reputación de tipo despreocupado al menos durante un tiempo más.
Torcí a la derecha después de pasar la fuente que había en la plaza principal del pueblo y bajé el camino que conducía hasta la casa de Charlotte. Enseguida reconocí el jardín plagado de amapolas que tanto gustaban a la señora que vivía con ella, Johanna Lewis, y quien la había criado desde que sus padres muriesen. La mayoría de la gente tomaba a Charlotte por chiflada, ya que afirmaba estar segura de que sus padres fueron asesinados por una criatura sobrenatural: un vampiro. Junto con la señora Lewis, yo era la única persona que le creía, y por eso me gustaba venir a visitarla siempre que me era posible. Me sentía en el deber de protegerla aunque por supuesto, no le había contado lo que era yo realmente.
Me paré justo enfrente de la ventana que daba al salón y la ví allí, con aquella expresión tranquila en su rostro cada vez que leía un libro. Tenía el pelo más largo desde la última vez que la ví, y me atrevía a decir incluso que tenía los rasgos de la cara más marcados, lo que hacía resaltar aún más su belleza. Permanecí observándola durante un rato sin moverme del sitio y sonreí con ternura al verla tan concentrada en la lectura, una de las cosas que más le gustaban.
En ese momento ví como la señora Lewis aparecía de repente en la ventana mirándome con una mezcla de susto y alegría en su rostro y me fijé como le decía algo a Charlotte, avisándole de que estaba aquí fuera. Me alegré al ver que se ponía en pie rápidamente y la ví aparecer por la puerta. Me acerqué hasta allí y le dediqué una sonrisa mirándola fijamente.
- Estás más alta, ¿eh? - dije como saludo y ladeé la cabeza sin dejar de mirarla ni de sonreir. Qué largo se me había hecho todo este año sin verla -
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| hillsdale, Illinois - casa de Donna - noche. |
[19 Jul 2012|04:27pm] |
Recién había llegado al famoso pueblo, con una mochila a la espalda, una botella de agua en la mano, una trenza a un lado y en chandal, es como decidí visitar a mi hermana.
La verdad es que cuando mi hermana me mandó a casa una llave de la copia de la suya pensé que nunca la iba a usar, pensé que nunca vendría a verla, no es que nos lleváramos mal, para nada, aunque tampoco demasiado bien, normal, supongo, pero el hecho es que estaba ocupada pensando y averiguando donde estaría el original llamado Niklaus.
Dudaba que estuviera por aquí, pero había escuchado unos rumores que Damon Salvatore estaba por la zona así que quizás podría saber algo de la residencia de Niklaus, aunque Damon no supiera nada supongo que eso estaba a su alrededor, no sé, quería pensar.
Cuando conseguí meter la llave en la cerradura abrí lentamente, le había dicho a mi hermana que llegaría mañana a la tarde, pero quise venir antes por que mi tía se estaba poniendo insoportable con que perdería el transporte, y lo único que consiguió fue que cogiera uno anterior, en fin.
Entré lentamente y escuché arriba el grifo de la ducha, genial, se estaba duchando, pues la esperaría en el sal-.. ¿Quién era ese?, nada más asomarme vi a un chico sentado leyendo una revista en el sillón, fruncí el ceño y me quedé mirándole sin saber que decir.
- ¿Y tu eres?.
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| Hillsdale, Illinois; casa de Kyle; noche |
[17 Jul 2012|12:14am] |
Aparqué la moto delante de la casa a la cual me dirigía y me quité el casco sacudiéndome un poco la parte de atrás del pelo, para luego alzar la vista hacia el edificio esbozando una pequeña sonrisa. Había conducido desde Texas hasta este pueblo para hacerle una visita a mi querido amigo Kyle; por lo que me había contado estaba aquí por un trabajo para Katherine, y aunque el venir a este sitio implicara el encontrarme inevitablemente a esa zorra, tenía muchísimas ganas de ver al pequeñajo y darle una sorpresa.
Me bajé de la moto y dejé el casco en el sillín, en realidad no necesitaba usarlo ya que era obvio que no me hacía falta, pero ya estaba cansado de tener problemas con los policías por saltarme esa norma y verme obligado a convulsionarles cada dos por tres. Llevando casco me ahorraba perder el tiempo con ellos.
Caminé hacia el porche metiendo las manos en los bolsillos de mi chaqueta y eché un nuevo vistazo a la casa, por lo que conocía a Kyle suponía que si se tuviera que alojar en algún sitio de este pequeño pueblo sería en esta casa: ni muy lujosa ni muy cutre. O eso mismo pensé de la anterior en la que había estado hacía unos minutos, un par de calles más allá, a la pobre mujer que me abrió la puerta casi le dio un infarto cuando grité desde fuera que saliese con las manos en alto. Pero yo qué sabía, pensaba que sería Kyle quien estaría dentro. Nuevamente, convulsión y todos contentos.
Me detuve frente la puerta y fruncí los labios agudizando el oído para ver si escuchaba la tele, o a alguna familia hablando, o incluso a gente follando, pero todo parecía estar en calma. Me rasqué la nariz y llamé al timbre, para luego apoyar el brazo en el marco de la puerta y hablar al interior de la casa con una voz cantarina.
- ¡Galletas de las Girl Scouts!
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| Hillsdale, Illinois: casa de los Turner : tarde. |
[11 Jul 2012|10:11pm] |
Mi padre me había mirado algo raro cuando me había levantado esta mañana, según Louise por Shane, por suerte el chico no había dicho nada y mi padre confiaba en su palabra, así que por ahora no debía asustarme.
Me dirigí después de comer a la peluquería con mi prima, ella para cortarse las puntas y yo para teñirme, era la primera vez en mi vida que me iba a teñir, era pelirroja natural y sé que sería una cagada pero, que coño, necesitaba un cambio, lo mejor de todo es que nadie, ni incluso mi prima que estaba a mi lado sabía que iba a hacerme, mejor así, después sus caras serían de fotografía.
Mientras tenía el tinte en la cabeza me quedé pensando en lo que había pasado la noche anterior, Corey, Phelan y Shane, apreté los labios al pensar en Phelan, todo lo que había querido después de tantos años por fin había sucedido, pero.. quizás era por la situación, o a saber, y quizás ahora no se acordaba o no quería saber nada del tema, me puse nerviosa al pensarlo, así que decidí pensar en otra cosa, al menos hasta que me dirigiera después a casa de Liam.
Vi que Jack, el hombre que trabajaba con el padre de Phelan y además el que ahora por la noche animaba el hotel Turner con su sesión de strippers junto otro chico, cosa que yo, como buena ciudadana, había asistido par de veces y no dejaría de hacerlo, entraba en la peluquería con su mujer, Barbara, ayudándola a sentarla mientras lo hacía con ella y cogiendo una revista. Este hombre me enternecía, era lo mejor que podía haber en el pueblo, le dediqué una sonrisa y volví la vista al espejo.
Cuando me quitó el tinte mis ojos se volvieron más grandes, pensaba que me tendría que teñir de urgencia pero la verdad es que amaba el rubio, no sé, me veía rara, pero falta de costumbre supongo, mi prima reaccionó poniéndose las manos en la boca y Jack alzó las cejas, pero arrugó la barbilla y dijo que estaba muy guapa.
Finalmente cuando salí me despedí de Lulo y me dirigí a casa de Liam, me abrió Ben quién después de decirme que estaba muy guapa, aunque sin dejar de mirarme, se iba poco a poco a casa de Ant, según él.
Me comentó que Liam estaba en el salón así que me dirigí hasta ahí comprobando que se había quedado dormido viendo la tele, aproveché que estaba ahora sólo en casa y desabrochándome la camisa para que se me viera un poco el sujetador me monté encima de el y le di un beso en los labios.
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| Hillsdale, Illinois; casa de los Robertson; mañana |
[05 Jul 2012|06:16pm] |
Abrí los ojos despacio y me sentí algo desubicado al no despertarme en mi habitación o incluso en la de Eddie, pero cuando noté a alguien tumbado al lado mío y miré para ver de quién se trataba esbocé una sonrisilla al recordar lo que había pasado la noche anterior.
Nada más y nada menos que Mia Robertson. Había perdido la cuenta de la cantidad de veces que había fantaseado con este momento y ahora estaba aquí, con ella acurrucada junto a mí, después de haber pasado una noche increíble con ella. Suponía que así se debían de sentir los actores cuando les entregaban un Oscar después de años de carrera, pero ya el tema del orgasmo no sabía si lo tenían en el mismo escenario o luego en sus casas.
Me estiré para desperezarme un poco, aunque con cuidado de no despertar a Mia. Me quedé observándola un momento y le acaricié la mejilla tiernamente con el reverso de mi mano ladeando una pequeña sonrisa. Tenía gracia lo dulce y frágil que parecía mientras dormía y lo fiera que era luego en la cama. Estaba deseando hablarle de esto a Eddie y fue cuando caí en la cuenta de que debía marcharme antes de que los padres de Mia se despertasen. El señor Robertson ayudaba bastante a mi madre y la señora Robertson era la sheriff del pueblo, así que no quería tener problema con ninguno de ellos por haberme acostado con su hija.
Me levanté lentamente de la cama y me vestí sin hacer ruido para luego salir de la habitación y bajar las escaleras. No tenía idea de qué hora sería pero hacía bastante sol, aunque confiaba que esta gente fuese de levantarse tarde los fines de sem... Mierda.
Al pasar por la cocina en dirección a la entrada me encontré con un comité de bienvenida encabezado por el señor Robertson que me miraba fijamente con un gesto en el rostro que no pude descifrar, luego la sheriff que estaba de espaldas preparando algo de comer, un bombón pelirrojo con una delantera increíble sentada en la mesa, y junto a ella un chico moreno que creía recordar era el hermano de Mia. Saludé con la cabeza al señor Robertson que seguía con la vista clavada en mí y señalé en dirección a la puerta.
- Puede seguir a lo suyo, yo ya me iba.
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| Hillsdale, Illinois - plaza del pueblo - mañana. |
[03 Jul 2012|07:32pm] |
Había llegado hacía unas.. siete horas, suponía, tampoco lo había contado, nada más llegar al pueblo me encontré que había una fiesta en uno de los bares lo que dibujó en mi rostro una pícara sonrisa, me puse las manos en los bolsillos de la sudadera y caminé alrededor a ver si veía alguien, cosa que me resultó tremendamente fácil.
Y aquí estaba yo, terminando de degollar a la cena de anoche, eran cinco, dos jóvenes, un hombre mayor, quién me comentó que era policía o no sé que mierdas, y dos chicas, las cuales resultaron a parte de ser una cena apetecible, un gran entretenimiento para descargar nervios.
Cuando terminé miré que no estuviera manchado, me la comía esconder los cuerpos, pero lo hacía con tanta habilidad el degollar que no me manchaba para nada, ni siquiera dejaba huella, sonreí para mis adentros y cogiendo un cigarrillo me lo puse en la boca, lo encendí, y con las manos en los bolsillos de la sudadera caminé para dar una vuelta a ver que encontraba esta mañana tan apetecible por el pueblucho, no sé por que Sage tenía tanto interés en quedar aquí.
Alcé las cejas cuando vi al fondo, cerca de una fuente, una chica la cual me resultó ser la mar de bonita mirando su móvil sin ninguna preocupación, agarrando el cigarrillo para soltar el humo me acerqué a ella poniéndome delante, para luego mirarla con mi típica sonrisa.
- Me puedes decir la hora, por favor?.- pregunté educadamente en tono pícaro y con mi cerrado acento inglés.
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